NUTRICIÓN

 

 "La fisiología de los animales salvajes nos es casi enteramente desconocida... Nuestra comprensión de sus necesidades de agua y alimento está limitada desde el principio por nuestra deficiente comprensión de los mecanismos fisiológicos.” LEOPOLD 1933

 

"El número de especies cuyos requerimientos nutricionales se conocen con alguna precisión es relativa­mente pequeño. De los mamíferos, sólo unas doce especies del total de las aproximadamente cinco mil exis­tentes, han sido estudiadas. La situación con las aves es peor." EVANSAND MILLER 1968

 

Hasta hace poco tiempo, la nutrición de animales salvajes en cautividad se resolvía aten­diendo a la vaga clasificación de "herbívoros", "carnívoros", etc..., o extrapolando sin más hábitos de alimentación de ganado doméstico. La imagen tradicional de una tortuga devorando lechuga, o de un loro al que se ofrece por sistema semillas de girasol forma parte del pasado en la mayor parte de las instituciones zoológicas, aunque sigue siendo habitual entre los propietarios de mas­cotas exóticas. La ausencia de mayores conocimientos, las preferencias caprichosas de los ejemplares y los simples motivos económicos han justificado estas prácticas.

 

En la actualidad se ha generalizado una mayor concienciación del valor intrínseco de muchas especies sometidas a cautividad; una creciente responsabilidad, unida a severas leyes de protección de la fauna hacen razonable la búsqueda de condiciones idóneas de mantenimiento que incluyen la formulación de dietas adecuadas.

 

La mayor parte de los casos clínicos examinados por los veterinarios presentan en su origen un desequilibrio nutricional. La muerte sin causas "aparentes" para el propietario, de infinidad de reptiles y aves podría evitarse con una correcta rutina en la alimentación: Aves con problemas de gota visceral, hemocromatosis, alteraciones de pico y pluma; mamíferos con afecciones de hígado, sarro, pérdida de pelo; reptiles con fracturas por descalcificación y crecimientos anormales...Todos ellos son pacientes que necesitan algo más que unas gotas de " suplemento" en el agua y se beneficiarían de la aplicación de una dieta equilibrada.

 

Por muy variadas que elaboremos las mezclas de frutas y semillas para nuestros animales, el resultado no es del todo satisfactorio. En primer lugar, porque es inevitable una selec­ción por parte de cada ejemplar, en busca de mayor aporte energético o guiado por prefe­rencias de sabor que no corresponden a las necesidades alimenticias de la especie. En segundo lugar, las proporciones de nutrientes presentes en nuestras hortalizas y semillas difieren notablemente de las que los animales exóticos encuentran en la Naturaleza. Los correctores vitamínicos y minerales agregados a las raciones, resultan de difícil dosificación en la práctica y se desnaturalizan fácilmente al permanecer a la intemperie, sin contar con que con frecuencia no son aceptados por el fuerte sabor de los preparados.

 

Considerando todas estas lagunas y dificultades, ZEIGLER lleva investigando desde 1935 en el campo de la nutrición de estos animales especiales, en colaboración con prestigiosas Universidades e instituciones como las Universidades de Lousiana y Cornell o el Instituto Nacional de la Salud de EEUU. El resultado es una variedad de piensos utilizados inter­nacionalmente por los mejores Zoológicos ,e imprescindibles en la práctica de la zoo-cultura y prevención veterinaria.

 

Acostumbrar a nuevas dietas a cualquiera de estas especies es siempre delicado, y la aceptación de los piensos concebidos para su bienestar debe pasar por un proceso de adaptación en el que recomendamos un buen estado de salud inicial de los animales, y en todo caso el seguimiento de su veterinario hasta el final del periodo. El resultado merece el esfuerzo ...